La salud de los que cuidan la salud

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Por Actis Danna Zaieg, Rocío Noel*- La tesis trata sobre el «ESTRÉS LABORAL Y CALIDAD DE VIDA EN SALUD EN MÉDICOS RESIDENTES».

Introducción

La Organización Mundial de la Salud define como concepto de salud, “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Desde entonces, se vincula directamente el binomio salud-trabajo con el desarrollo y el bienestar social. Maslach define el burnout como «un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal, que puede ocurrir en individuos que trabajan con personas». Se han empezado a estudiar factores de riesgo fisiológico e incluso marcadores físicos como medidas objetivas del deterioro por estrés laboral y burnout. Se ha observado que mayores niveles de estrés laboral se encuentran asociados con mayores niveles de los principales metabolitos de la noradrenalina, y cortisol, junto con un mayor riesgo de apoplejía, y trastornos cardiovasculares en general.

Objetivos:

Relacionar la presencia de burnout con la calidad de vida en salud de médicos residentes que cumplen su formación en Hospital Córdoba, en el periodo de junio de 2017 a junio 2019.

Metodología:

Estudio analítico, observacional, transversal y prospectivo realizado en el Hospital Córdoba, de la provincia de Córdoba Argentina. Por medio de encuestas realizadas a residentes.

Resultados: N: 38. Casi la mitad de los residentes presenta altos niveles de cansancio emocional (44, 74 %), despersonalización (44,73) y bajos de realización personal (47,3%).  Refieren la presencia de síntomas somáticos como dolores de espalda, dolor epigástrico, dispepsia y cefaleas. Se objetiva una relación estadísticamente significativa (p= 0.0395) entre la presencia de burnout y la cantidad de síntomas somáticos padecidos, en forma directamente proporcional.

Limitaciones:

No pudo entrevistarse a la totalidad de residentes del Hospital Córdoba. Por lo que la muestra podría ser más representativa.

Conclusión:

Se puede establecer una relación significativa entre el padecimiento de diferentes niveles de burnout y la presencia de síntomas somáticos en las personas. Es manifiesta la prevalencia de estrés y distintos estadios de burnout en médicos residentes, por lo cual es imperioso intervenir en el diagnóstico temprano a nivel individual, identificar y modificar los desencadenantes del mismo, a fin de prevenirlo, y de este modo, disminuir el impacto de sus consecuencias.

INTRODUCCIÓN, MARCO TEORICO Y FUNDAMENTACIÓN

LA SALUD COMO COMPLETO ESTADO DE BIENESTAR

En el año 1948, año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó una nueva definición para el concepto de salud, comprendiéndola como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades” 1.

La nueva definición trajo consigo nuevos paradigmas y cuestionamientos, pero sobre todo la necesidad de generar modelos teórico-metodológicos innovadores para abordar la salud. Desde entonces, una de esas propuestas ha sido el enfoque biopsicosocial, que concibe la salud y la enfermedad como multideterminadas de tal forma que en cada una de ellas hay un sinfín de factores predisponentes, determinantes y mediadores. 2

Se vincula directamente el binomio salud-trabajo con el desarrollo y el bienestar social. Al respecto, diversos autores hacen notar una característica dual del trabajo: si bien es el principal medio para satisfacer las necesidades materiales de las personas, el recurso por el que éstas buscan mejorar su calidad de vida e incrementar su satisfacción personal, es también un factor que puede deteriorar la salud, lo que redunda en la disminución de su productividad laboral y funcionalidad personal, lo que conlleva ocasionalmente accidentes de trabajo, enfermedades profesionales o patologías de orden psicológico, como el estrés y el burnout, cuya diferenciación es conceptual, sintomatológica y de orden temporal. 3-7

ESTRÉS: ESTRÉS LABORAL, CRÓNICO Y BURNOUT

En cuanto al estrés, se ha dicho que es uno de los males característicos del siglo XXI, a pesar de que se está lejos de un concepto consensuado; hoy día hay quienes lo conciben como una respuesta psicofisiológica a un estresor o un resultado de la interacción entre este último, los recursos de afrontamiento del individuo y la capacidad de evaluación, con la consecuencia de que cada concepto, por supuesto, implica un abordaje metodológico característico y singular a partir de su medición a través de marcadores fisiológicos, instrumentos de autorreporte, registros de observación o técnicas narrativas. 8-12

Hans Selye en los años 30, fue el primero en abordar dicha temática con lo que en su momento definió como trastorno general de adaptación. Selye definió el estrés como una respuesta del organismo ante la percepción de una amenaza caracterizada por una fase de alarma, -donde el organismo se prepara para dar una respuesta-, una fase de resistencia, -donde aparecen los cambios específicos que permitirá enfrentarnos a la situación-, y una fase de agotamiento, -donde se produce un progresivo desgaste de la energía utilizada para hacer frente a la amenaza. Cuando dicha percepción de amenaza se encuentra relacionada con la organización y la gestión del trabajo hablamos entonces de estrés laboral. 13

El estrés laboral, según la Comisión Europea de Seguridad y Salud en el Trabajo se define como «las nocivas reacciones físicas y emocionales que ocurren cuando las exigencias del trabajo no igualan las capacidades, los recursos o las necesidades del trabajador».  La etiqueta anglosajona de burnout se debe a Herbert Freudenberger 8, que la empleó para describir a aquellos voluntarios que en un periodo más o menos largo, entre uno y tres años, se encontraban desmotivados y faltos de todo interés por su trabajo. Con posterioridad Christina Maslach dio a conocer este concepto en 1977 en una convención de la APA (Asociación Americana de Psicólogos).

Maslach lo define como «un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal, que puede ocurrir en individuos que trabajan con personas«, por lo que se lo considera un fenómeno multidimensional caracterizado por dichos tres aspectos.

Cansancio o Agotamiento Emocional (CE) : Sensación de sobreesfuerzo físico y hastío emocional que se producen como consecuencia de las continuas interacciones que los trabajadores deben mantener entre ellos, así como con los clientes/ pacientes/alumnos etc.

Despersonalización (DP): Sensación de automatismo, falta de conciencia del propio estado y desconexión del estado de humanidad del otro. Desarrollo de actitudes y respuestas cínicas hacia las personas a quienes los trabajadores prestan su servicio.

Baja Realización Personal (BRP): Pérdida de confianza en la concreción de objetivos y aspiraciones personales, así como la presencia de un negativo autoconcepto como resultado de las situaciones ingratas.

Aunque no exista una definición unánimemente aceptada, sí existe consenso al considerar que el síndrome de burnout aparece en el individuo como una respuesta al estrés laboral crónico, que surge al trabajar bajo condiciones difíciles, que se caracteriza por un estado de desgaste físico, emocional y cognitivo, y que tiene consecuencias sumamente negativas para la persona y para la organización. 14

Con relación a las manifestaciones psicopatológicas y físicas están son variadas y han sido establecidas como manifestaciones emocionales (distanciamiento, soledad, ansiedad, impotencia y omnipotencia); actitudinales (cinismo, apatía, hostilidad y suspicacia); conductuales (agresividad, aislamiento, labilidad e irritabilidad); y somáticos (dolor precordial, palpitaciones, broncoespasmo, alteración en la esfera sexual, síntomas digestivos, insomnio, depresión, problemas musculares, etc.). Las consecuencias para quien padece este síndrome pueden ser graves, pero además, trasciende hacia sus familiares y a su lugar de trabajo.

La ausencia de un proceso de recuperación tras un periodo de estrés continuado, así como la propia naturaleza acumulativa del mismo puede llevar a un estrés crónico. Se definió el estrés crónico como «una relación particular que se establece entre el sujeto y el entorno que es evaluada por éste como amenazante y desbordante» 15.  Y es esta segunda faceta, cuando la persona se percibe totalmente agotada, exhausta, desbordada, como consecuencia de un proceso de desgaste, la que describe el síndrome de burnout o desgaste profesional. Hoy por hoy se utiliza la palabra desgaste profesional como adaptación al español del significado de la palabra burnout, ya que el mismo término de desgaste lleva implícito la referencia a este proceso disfuncional de deterioro 16.

Esto, por supuesto, ha acarreado numerosas críticas y reflexiones en torno a su estructura factorial y definición, además de serios cuestionamientos en cuanto a su utilidad y aplicaciones, incluyendo tanto las relativas al ámbito de la investigación, como las que se vinculan a la práctica clínica.  

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como un síndrome conceptualizado como resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito. Se caracteriza por tres dimensiones: 1) sentimientos de falta de energía o agotamiento; 2) aumento de la distancia mental con respecto al trabajo, o sentimientos negativos o cínicos con respecto al trabajo; y 3) eficacia profesional reducida, incluyéndolo en el CIE-11 (Clasificación internacional de enfermedades) , bajo el código  QD85 : Síndrome de desgaste ocupacional, bajo el apartado 24, clasificado dentro del grupo  “Factores que influyen en el estado de salud o el contacto con los servicios de salud” , estimulando así,  a su investigación y acción preventiva, diagnóstica y terapéutica. 17-18-19

FISIOPATOGENIA DEL BURNOUT: ALOSTASIS Y CARGA ALOSTATICA

Se ha definido a la alostasis como el proceso por el cual las funciones corporales cambian en respuesta a demandas o desafíos del entorno. Se refiere al proceso adaptativo para mantener la homeostasis a través de la producción de mediadores como la adrenalina, cortisol u otros mensajeros químicos. Si bien la alostasis promueve la adaptación como consecuencia de un estrés agudo, también contribuyen a la sobrecarga alostática, bajo situaciones de estrés crónico.

La carga alostatica es el desgaste fisiológico, que se produce cuando los sistemas alostáticos se encuentran hiperactivos o fallan en detenerse después de percibir eventos estresantes o cuando estos sistemas fallan en responder adecuadamente al desafío inicial llevando a otros sistemas a sobrecargarse.19

Entre los distintos indicadores clínicos de carga alostática se encuentra el aumento de la tensión arterial sistólica y diastólica, la disminución de la variabilidad de la frecuencia cardíaca, el aumento de los niveles de catecolaminas, cortisol y fibrinógeno, la disminución de los niveles séricos y plasmáticos, y el cociente cintura/cadera. En el estudio realizado por Juster y colaboradores, mediante 15 biomarcadores neuroendocrinos, inmunes, metabólicos y cardiovasculares se observó un aumento de la carga alostática asociada al aumento de los síntomas de estrés crónico y burnout.  20

ETIOLOGÍA: FACTORES ESTRESORES

Dentro de los agentes estresantes, las condiciones laborales, las relaciones interpersonales, ciertas características de personalidad, el tipo de organización y liderazgo, el contexto social y económico, o ciertas características del diseño de la tarea son algunos de los factores más estudiados hasta el momento 21. A día de hoy, cada uno de estas facetas se ha estudiado por separado, permitiendo una mayor compresión de cada una de ellas. En este sentido, la sobrecarga de trabajo, la ausencia de descansos, largas horas de trabajo, tareas rutinarias con escaso significado y la no utilización de las habilidades del trabajador son algunas de las características del diseño de la tarea que mayores niveles de estrés generan en el trabajador. En cuanto a la supervisión, destacan la baja participación en la toma de decisiones, escasos niveles de comunicación y apoyo, junto con la ausencia de políticas de conciliación. 22-24 Asimismo, el conflicto y la ambigüedad de roles, el exceso de responsabilidad, la escasez de formación y reciclaje, la inseguridad laboral, la ausencia de oportunidades de promoción profesional y desarrollo, son algunas de las características organizacionales y del contexto socio-económico más relevantes 25-26. Y por último, y no por ello menos importante, las condiciones físicas y ergonómicas del puesto como la contaminación acústica o una ventilación e iluminación inadecuadas 21.

CONSECUENCIAS DEL ESTRES

En cuanto a las consecuencias, los procesos de estrés y desgaste profesional se han caracterizado por su impacto global, en la medida en que se observan efectos directos no sólo a nivel individual, sino social y organizacional, siendo la gravedad de las consecuencias significativamente mayores en el caso del burnout. Se han detectado consecuencias en cuanto al rendimiento laboral inmediato, muchas veces moderado por factores personales como la inteligencia emocional, o la autoeficacia. Por su parte, entre las principales consecuencias se destacan los problemas de salud en general y específicamente problemas psicosomáticos a nivel personal.27-31

Sin embargo, no ha sido hasta los últimos diez años que se han empezado a estudiar factores de riesgo fisiológico e incluso marcadores físicos como medidas objetivas del deterioro por estrés laboral y burnout. Se ha observado como mayores niveles de estrés laboral se encuentran asociados con mayores niveles de los principales metabolitos de la noradrenalina, y cortisol, junto con un mayor riesgo de ACV, y trastornos cardiovasculares en general. 32-36

Por otra parte, a nivel social, las principales consecuencias vienen asociadas a las actitudes y conductas de carácter negativo desarrolladas por el sujeto, como consecuencias del estrés y el desgaste profesional, tales como la suspicacia, la agresividad, el aislamiento, o la irritabilidad. Estas actitudes pueden deteriorar ostensiblemente las relaciones interpersonales generando una serie de consecuencias en el estrés laboral y el desgaste profesional como son los conflictos interpersonales, la evitación de contactos sociales, o la pérdida de redes de apoyo. 36; 23

A nivel organizacional, entre las principales consecuencias tanto del estrés laboral como del desgaste profesional destacan el abandono o intenciones de abandono del puesto de trabajo, el ausentismo laboral, menor eficiencia en el trabajo, con disminución en la producción y un mayor número de rotación y bajas laborales. 37-39

También se han estudiado los efectos del estrés laboral y el burnout en temas de seguridad laboral, informando una relación positiva y un tamaño del efecto significativo en la relación entre el desgaste profesional y las conductas de riesgo y el número de accidentes de trabajo 40

OBJETIVOS

  • PRINCIPAL

Relacionar la presencia de burnout con la calidad de vida en salud de médicos residentes que cumplen su formación en Hospital Córdoba, en el periodo de junio de 2017 a junio 2019.

  • ESPECÍFICOS:
  • Describir la calidad de vida en salud de médicos residente en general.
  • Evaluar la presencia de burnout y la subdivisión del mismo en residentes.
  • Relacionar la presencia de burnout con la presencia de síntomas somaticos

HIPÓTESIS

Existe relación entre el nivel de estrés y el padecimiento de síntomas somáticos en médicos residentes.

MATERIALES Y MÉTODOS:

TIPO DE ESTUDIO: Estudio analítico, observacional, transversal y prospectivo realizado en el Hospital Córdoba, de la provincia de Córdoba Argentina.

CRITERIOS DE INCLUSIÓN:

Todos los médicos residentes que cumplen su formación en dicho hospital, desde los primeros 6 meses de su formación hasta aquellos que cursen el 4to año, en el periodo comprendido entre junio de 2017 y junio 2019.

VARIABLES E INSTRUMENTOS

Edad

Sexo

Estado civil

Especialidad en la que realiza su residencia.

Año en el que se encuentra.

Hábitos de vida: consumo de alcohol, tabaco, cafeína y drogas, práctica de ejercicio, patrones de alimentación.

Presencia de enfermedades, consumo de medicamentos y frecuencia, padecimiento de síntomas somáticos.

Autopercepción de salud.

Nivel de estrés laboral y/o burnout. Se medirá a través del Maslach Burnout Inventory (MBI)

Para diagnosticar al trabajador con Síndrome de Burnout, debía tener un valor alto en el componente de CE y DP, mientras que el de BRP debía ser bajo respecto a la distribución de frecuencias. Los sujetos por encima del percentil 95 se incluyeron en la categoría «alto», entre el percentil 95 y 5 en la categoría de «medio» y por debajo del percentil 5 en la categoría «bajo».

TECNICA DE RECOLECCIÓN DE DATOS:

La información requerida se obtendrá de la realización de dos cuestionarios auto administrados a aquellos residentes que cumplieran los criterios de inclusión:

1). El Cuestionario de Maslach Burnout Inventory para evaluación de la presencia de estrés laboral y burnout.

2). Encuesta sobre hábitos de vida, y calidad de salud. Confeccionada para tal fin. (Se adjunta al anexo)

Se recolectarán los datos una planilla prediseñada, que incluye las variables antes mencionadas.

El análisis estadístico se realizó con el programa Infostat. Aplicando medidas de resumen para las variables cualitativas, tablas de contingencia para las categóricas y test de Análisis de varianza (ANAVA), test de Fisher y modelo de regresión lineal para relacionar variables.  Se consideró significativo un valor de p < 0,05.

RESULTADOS

Se realizaron 38 encuestas a residentes que cumplieron los criterios de inclusión, con una media de edad de 28 años, con un desvío estándar de 2.87. Con predominio del sexo femenino con un 63%.

Las especialidades en las que desarrollaban su residencia fueron: Anestesia, cirugía general, clínica médica, diabetes, endocrinología, nefrología, dermatología, reumatología, terapia intensiva.  

CALIDAD DE VIDA EN SALUD

Al indagar sobre los hábitos de vida, se objetivó que el 23% de ellos presenta hábito tabáquico, con un consumo de entre 5 y 20 cigarrillos/día, refiriendo el 100% de los mismos, al menos 10 años de tabaquismo. Y de ellos el 30% refiere aumento en la frecuencia de consumo desde el inicio de la residencia.

En cuanto a la ingesta de alcohol, se objetivó que el 68% refiere ingesta del mismo, predominando la elección de cerveza, en una cantidad de 500 ml por semana aproximadamente. 

En relación al consumo de drogas, el 15% refiere consumo de marihuana, en forma ocasional (en promedio 1 vez al mes), y el 100% niega el consumo de otras sustancias psicoactivas.

El 100% de los residentes refiere el consumo de cafeína en forma de café, y/o bebidas gaseosas, en su mayoría (92%) refiere una cantidad de 1 o 2 tazas por día.

Con respecto a la elección de alguna dieta en particular, el 92% refiere no seguir ninguna dieta específica. El resto refiere optar por elecciones vegetarianas o como tratamiento de dislipemia.

El 63 % refiere realizar actividad física regularmente, optando por uso de gimnasios (musculación, ejercicio funcional, spinning, aeróbico), el futbol como actividad deportiva y salir a correr, no habiendo diferencias significativas entre hombres y mujeres. Con una media de 2.7 horas semanales y un desvío estándar de 2.3.

En cuanto a la presencia de enfermedades, el 42% refiere presentar alguna enfermedad, con mayor prevalencia de hipotiroidismo (18%) y migraña (10%), siendo mujeres todas ellas.

Como patrón de consumo de medicamentos

Predominando dentro de los mismos, el consumo de analgésicos, protectores gástricos y levotiroxina.

Entre dichos síntomas se destacan la presencia de dolores de espalda (71%), dolor epigástrico (55%), dispepsia (21%) y cefaleas tensionales (31%).

Al interrogar sobre la percepción de salud, la mayoría de los residentes considera su estado de salud como muy bueno (55%), bueno (28%) y un 15% la considera excelente, ninguno consideró un nivel inferior a los antes mencionados.

Sin embargo un 47% refiere que hizo menos de lo que hubiese querido hacer en las últimas 4 semanas, debido a razones de salud, y un 15% tuvo que dejar de hacer sus actividades cotidianas o laborales.

BURNOUT/ ESTRÉS LABORAL

Al valorar individualmente los componentes del burnout, se observa casi la mitad de los residentes presenta altos niveles de cansancio emocional (44, 74 %), despersonalización (44,73) y bajos de realización personal (47,3%).

RELACION ENTRE BURNOUT Y PRESENCIA DE SINTOMAS

Cuadro de Análisis de la Varianza (SC tipo III)

 F.V.   _________ SC _             gl         CM         F       _P-valor 

Modelo.            24,35                  3       8,12      3,10        0,0395             

BURN OUT       24,35                  3       8,12      3,10        0,0395             

Error                 89,02                34      2,62                                

Total                   113,37                          37                                            

Test: LSD Fisher                        Alfa=0,05       DMS=1,61520

Error: 2,6182 gl: 34

BURN OUT       Medias n          E.E.                   

0,00        2,00    10        0,51      A            

1,00        2,11    9         0,54      A            

2,00        3,07    14        0,43      A          B

3,00        4,40    5         0,72                  B _____

Medias con una letra común no son significativamente diferentes (p > 0,05)

Se objetiva una relación estadísticamente significativa (p= 0.0395) entre la presencia de síntomas somáticos y la presencia de burnout, a mayor cantidad de criterios de burnout, se observan mayor cantidad de síntomas somáticos.

A continuación se expone un modelo de regresión lineal, donde se manifiesta la relación entre las variables mencionadas previamente.

DISCUSIÓN

Una revisión sistemática sobre Salud, burnout y estrés en ámbitos laborales, realizada por Salazar Becerril et al. en 2015 (1) deja de manifiesto que la relación entre la salud, el estrés y el burnout parece definitiva. Sin embargo, el vínculo causal entre dichas variables es aun confuso, sobre todo debido a las limitaciones metodológicas de los estudios hechos para dilucidar dicha asociación.

A lo anterior habría que sumar las dificultades teorico-conceptuales surgidas al abordar la salud, el estres y el burnout, pues no se ha logrado un consenso acerca de su definición y, por ende, hay una diversidad importante de modelos y teorías que tratan de explicarlas, tanto en lo individual como en su asociación. 

Si bien la definición de salud construida por la OMS ha logrado importante aceptación en el gremio alrededor del mundo, no por ello se ha librado de debates y cuestionamientos. Lo cual también observamos los autores de este trabajo, al adentrarnos en un terreno poco conocido y abordado desde la formación académica formal planteada habitualmente.

A este respecto, es necesario señalar que escasas investigaciones revisadas precisa su noción acerca de salud, y solo algunas lo hacen en cuanto a los indicadores asociados a ella (como bienestar o satisfacción), de tal forma que parece generalizada la postura de concebirla todavía como la ausencia de enfermedad. Lo cual lleva la mirada a la necesidad de que cada agente de salud, se pregunte acerca de su concepción de salud, y por lo cual, el enfoque a partir de lo cual abordarla.

Se concluye en dicha revisión que el estrés se ha vinculado estrechamente con la satisfacción en el trabajo (indicador de salud laboral), y su reducción o tratamiento con la ejecución de programas de ejercicio o actividad física; del mismo modo, se le ha señalado como un antecedente necesario para el desarrollo del síndrome de burnout y, junto con este, como una variable que se relaciona estrechamente con el estado de salud, considerándose como factor de riesgo, y, en contraparte, como factor protector.
En concordancia con los resultados del presente estudio y el resto de la bibliografía encontrada, se manifiesta expresamente que:
A). Los ámbitos laborales donde más se ha estudiado la relación salud-burnout-estres han sido los de salud y educación, ambos catalogados en el ramo de servicios. 

B). La mayoría de los diseños correspondientes a los artículos analizados fueron transversales; además, en ellos se prefirió frecuentemente el uso del Masclach Burnout Inventory.

C).  Los estudios vincularon de forma significativa las condiciones de salud al estrés y el burnout, determinando en dicha relación algunos factores mediadores, como la cantidad de horas trabajadas, la carga laboral, las condiciones de trabajo, la recreación, el ejercicio físico, la edad y la experiencia laboral.

Asimismo, los hallazgos de los estudios analizados dejan entrever la urgencia de generar programas preventivos para el burnout y el estres laboral, considerando por supuesto las intervenciones indispensables de promoción de la salud en el contexto del trabajo. 

Por su parte, otro estudio realizado sobre una población docente (3), logran detectar factores que explican alteraciones de su salud vinculadas a la carga de trabajo y facilitaron la elaboración de las propuestas de solución.

En cuanto a los aspectos percibidos como carga de trabajo manifestaron los problemas administrativos como: diferencias de criterios con los directivos, falta de supervisión, falta de comunicación entre colegas, falta de valoración del trabajo; problemas de inseguridad ciudadana y la carga de alumnos por aula así como el número de horas de trabajo al día. Así mismo se identificaron como cargas las condiciones ambientales de trabajo, bajos salarios y falta de recursos.

En este sentido sugieren los docentes mejorar las condiciones de trabajo, disminuir la matrícula escolar, disminuir el trabajo administrativo y cambio de horario de trabajo y mejorar sus salarios. Los efectos en la salud referidos por los docentes resaltan en primer lugar las alergias, seguido de la disminución de la audición y los trastornos de la voz. De los síntomas referidos a las alteraciones del aparato fonador que predominaron a diario fueron la resequedad en la garganta, la tensión en el cuello, la carraspera, la ronquera y el cansancio al hablar y los muy frecuentemente fueron picazón, dolor y voz entrecortada. Estos padecimientos se corresponde con los sitios de dolor referidos en el esquema corporal los cuales fueron: cuello, hombros, pie y cabeza.

En correlación a los resultados de este estudio, donde si bien no se indagan sobre las causas del estrés laboral, se encuentra una asociación con la presencia de síntomas somáticos tales como Entre dichos síntomas se destacan la presencia de dolores de espalda (71%), dolor epigástrico (55%), dispepsia (21%) y cefaleas tensionales (31%).

Otra publicación (2) concluye que cada vez más se demuestra la evidente relación que existe entre comportamiento, salud y enfermedad; es decir, las personas gozan de salud y padece de enfermedad por la calidad de sus cogniciones, emociones y conductas.  Y por otro lado, que los aspectos comportamentales de la nutrición balanceada, la práctica regular de ejercicio, la calidad del sueño, el pensamiento racional, las emociones positivas y las cálidas relaciones interpersonales, tienen un impacto significativo en la salud.

CONCLUSIÓN

Se puede establecer una relación significativa entre el padecimiento de diferentes niveles de burnout y la presencia de síntomas somáticos en las personas. Es manifiesta la prevalencia de estrés y distintos estadios de burnout en médicos residentes, por lo cual es imperioso intervenir en el diagnóstico temprano a nivel individual, identificar y modificar los desencadenantes del mismo, a fin de prevenirlo, y de este modo, disminuir el impacto de sus consecuencias.

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Gemma Vilagut, et al. El Cuestionario de Salud SF-36 español: una década de experiencia y nuevos desarrollos. Gac sanit vol.19 no.2. Barcelona. Mar./abr. 2005. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112005000200007

*Clínica Médica, Hospital de Córdoba, Centro Formador de Especialistas UNC