«Aceptar las diferencias neurobiológicas ayuda a reconocer la igualdad en derechos»

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Psiconeuroinmunoendocrinología Latinoamericana- La conclusión fue emitida por la especialista en psiquiatría biológica Andrea Márquez López Mato en la Diplomatura de Psiconeuroinmunoendocrinología Clínica, que se brinda en la Escuela de Graduados de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina.

La profesional brindó la charla “Cerebro y diferencias de género” frente a una nutrida audiencia en el Salón Azul de la Escuela de Graduados, a principios de octubre. Además de su vasta experiencia y sabiduría, la psiquiatra utiliza ejemplos y anécdotas familiares, haciendo muy amena y comprensible la alocución.

Diferencias biológicas en el cerebro femenino y masculino

Aquí se verterán algunos de los conceptos enunciados por Márquez López Mato.

  • Las mujeres hacen mejores cálculos matemáticos mientras que los hombres hacen mejores razonamientos algebraicos y porcentajes, por ejemplo.
  • El cerebro femenino recuerda mejor los detalles de una ruta (kioscos, paisajes, colores). El cerebro masculino recuerda siempre una ruta predeterminada.
  • Las mujeres desarrollan mayor velocidad en trabajos manuales de precisión (aprendemos antes a utilizar la tijera) y captan mejor la significación facial (gestos). También ven más gamas de colores: se realizó un estudio en niños de tres años con madejas de lana y se les pidió que hicieran un degradé de colores entre el blanco y el azul: los nenes dispusieron sólo dos ovillos y las nenas colocaron alrededor de quince. Además los hombres tienen visión tubular -por eso no encuentran las cosas en la heladera, hay que ponerles todo adelante (risas)- mientras las mujeres tienen una visión esclerótica-panorámica-.
  • Coinciden en algo: olfatean igual menos cuando las mujeres ovulan: les dan asco más olores y las seducen otros.
  • Diferencias en la comunicación: las mujeres producen de 6 a 8 mil palabras por día y comunican emociones con los hechos. Mientras que los hombres producen de 2  a 4 mil por día y comunican hechos sin el conato emocional.
  • Dolor: el cerebro femenino soporta mejor los dolores agudos, como por ejemplo el parto, mucho menos el dolor crónico como la fibromialgia, a diferencia del cerebro masculino.
  • Comparten el mismo circuito de hambre y saciedad. Pero la mujer activa también zonas visuales y la corteza orbital: “¿no seremos muchos?” «¿iré a engordar mucho?” “no debería comer tanto en frente de él”. El hombre activa sólo el hipotálamo.
  • Humor: la mujer responde a las anécdotas, al cuentito -porque les gustan mucho las palabras-, en cambio el hombre responde más al humor gráfico (imagen).
  • Al mando: Una jefa debe dar órdenes a sus empleados hombres y para convencernos de algo, valoramos la opinión del otro más que las estadísticas y números. Por su parte, un jefe hombre debe explicarte a sus empleadas mujeres el porqué antes de la orden y se convencen con las estadísticas y porcentajes.
  • Hormonas: el hombre es estable en relación a ellas: nacen, se desarrollan y mueren con el mismo tenor de testosterona: esto los hace constantes, perseverantes, predecibles e incambiables. Sin embargo la mujer cicla según su mestruación -según el día sexual: son hadas o brujas o geishas-. El cuerpo de la mujer tiene variaciones adrenales, tumorales, cerebrales, libidos, temperatura, entre otros. Además permanece más tiempo con estrógenos: actualmente las niñas tienen menarcas más tempranas: empiezan a mestruar antes como nuestras abuelas (nuestras mamás y las mujeres de hoy mestruaron alrededor de los 12 años, pero hoy las chicas vuelven a mestruar alrededor de los 11. También se debe al incremento de consumo de la comida hipergrasa: para mestruar se necesita un 22 por ciento de grasa en el cuerpo y hoy se logra antes de tiempo. Asimismo encontramos estrogénos en los alimentos; en la soja, en los cereales…y también el plástico: ftalatos y bisfenoles ante el roce liberan estrógenos, los sueros de plástico duro que se utilizaban hasta hace dos años, con el calor que se produce en una terapia intensiva, liberaban estrógeno, por ejemplo. Y a la vez, se produce una menospausia tardía, ya que muchas mujeres hacen reemplazo hormonal. Pero se da usualmente alrededor de los 50/ 55 años. En el hombre, el hipogonadismo tardío llega a los 70/ 75 años.

CONCLUSIONES:

  • A una mujer le basta conocer a un solo hombre para conocer a todos los hombres, pero un hombre nunca entenderá a una mujer ¡aunque las haya conocido a todas!
  • Aceptar las diferencias neurobiológicas ayuda a reconocer la igualdad en derechos y oportunidades sociales. Cada uno es mejor en diferentes aspectos.
  • El sexo es lo biológico, lo cultural es el género, pero: las resonancias magnéticas en transexuales hombres (estudios realizados en España) antes de recibir hormonas femeninas, demostraron que su sustancia blanca se encuentra en un punto intermedio entre hombres y mujeres, es decir, su cerebro les dice que su cuerpo es de mujer: “nací en el cuerpo equivocado”.

 

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